Literatura

Nuria Herrera: “La inspiración la tengo que poner todos los días en práctica”

Nuria Herrera escribiendo una poesía durante las Fiestas de San Isidro. Fuente: Nuria Herrera.

ENTREVISTA | Un verso anda suelto por las calles de Madrid. Nuria Herrera (Ávila, 1978) ha hecho de la poesía y la improvisación su forma de vida. Se instala en los recovecos de la capital; ataviada con un enorme sombrero, una máquina de escribir y un cartel que anuncia: “Tú dame el tema, yo hago el poema”. Y ese es el espíritu de esta licenciada en Humanidades que hace unos años decidió acudir a la llamada de la gente, buscar la intimidad con el lector y la complicidad del público.

MadKultura: ¿Cuándo te das cuenta de esa sensibilidad especial para las artes?

Nuria Herrera: Creo que la consciencia la adquiero cuando ya llevaba mucho tiempo haciendo poesía. Incluso diría que hace muy poquito. Salir a escribir a la calle ha sido fundamental como confirmación aunque haya hecho muchísimas otras cosas antes, tanto espectáculo como vídeos, poemas, festivales… Posiblemente he tenido conciencia al salir a la calle. Ves que gente  que no tiene que demostrarte ningún gusto, que son meros desconocidos, te lo demostraban. Por eso ha sido una prueba de fuego.

MK: De todas formas, estudiaste la carrera de Humanidades, ¿tenías esa vocación?

NH: Lo estudié porque era la que más de gustaba de las opciones que tenía. Me quedé a dos décimas de Periodismo pero pasé de reclamar porque realmente la que me gustaba era Humanidades. Yo nunca vi la universidad como algo que me fuera a traer nada más que su paso por ella. Me interesaban las humanidades porque a mí lo que de verdad me gusta es el invisible y desentrañarlo.  Entonces Humanidades o Filosofía y Letras eran unas carreras que trataban del pensamiento abstracto, de crear contenido, de reflexionar y unir datos.

Uno de los poemas escritos a máquina en El Retiro. Fuente: Nuria Herrera.

MK: Este tipo de ramas del conocimiento se enfrentan al cliché de su utilidad, ¿te afectó cuando decidiste cursarlo?

NH: Lo noté pero nunca vi la universidad más allá de un sitio donde obtener conocimientos interesantes. Quizás porque ya estudiaba teatro al mismo tiempo y tenía muy claro que mis impulsos y vocaciones iban por otro lado. De niña decía “quiero ser actriz”.

 

 

MK: ¿Cómo surge la idea de llevar la poesía a las calles?

NH: Yo esta actividad la conozco gracias a Tania Panés y su hermano Alejandro que empezaron a hacerlo aquí en España en 2015 gracias a un poeta que conocieron en París, que hacía lo mismo y les animó.

Ella organizó un evento al que fui invitada, conocí la actividad y, ya otro día, quedé con una amiga, que ocasionalmente lo hacía, y probé la experiencia de la calle.

Hablé con Tania, pensé que quería hacer esto y empecé a hacerlo. Al principio por mi cuenta y luego ellos me invitaron a formar parte del colectivo que somos, que se llama Momento Verso.

MK: ¿En el futuro te ves de la misma forma?

NH: Es verdad que trato de evolucionar porque conlleva un esfuerzo físico importante, tanto por cargar con el carrito como por estar improvisando con el código poético tanto tiempo. Yo antes ya hacía otras cosas y no puedo evitar tener ideas, así que hago mis shows y procuro improvisar algún poema a máquina. Por ejemplo, también hago libros personalizados, organizo festivales, hago vídeos… Me gustaría llegar a un punto de mi vida en el que yo hiciera esto de vez en cuando, de ofrenda a la humanidad, un día concreto y a cambio de algo que no fuera dinero. Sería un gran final y un gran momento hacer eso.

MK: ¿Cómo haces para tener la inspiración alerta?

NH: Ha sido por el tiempo que dedico. Como todo, es un aprendizaje. He tenido que poner en práctica todos los días ese estado de inspiración. Llegar ya inspirada, concentrarte, ponerle atención… Como todos los demás estados, la alegría, la conciencia, la bondad, el amor… todo es practicable si ponemos atención y usamos la repetición.

MK: ¿Y que supone mantener una relación tan íntima con el lector?

NH: La relación con el lector es maravillosa. Se me acerca gente fantástica y tienes la oportunidad de conocer a alguien que puede ser importante en tu vida en un instante. Es un auténtico desconocido pero estableces un nivel de confianza absoluto. Por un instante, esa persona confía ciegamente en mí y yo confió en esa persona, y jugamos a poner palabras, que es lo más sagrado que ha creado el ser humano, sobre las emociones que una persona comparte.

 

MK: ¿Hay algún tema recurrente?

NH: Sí. Hay grandes estrellas como el amor, alguien querido, viajar, la libertad… Esos son muy comunes, los que más sugieren.

MK: ¿Cómo recuerdas tu primera vez en la calle?

NH: La verdad que sientes de todo. Yo no sé de donde saqué el valor en ese momento. Ahora no me cuesta nada pero el problema es hacer algo que no has hecho nunca antes. Lo recuerdo con valentía y sin saber lo que me iba a encontrar. Iba como una esponja, con los ojos bien abiertos, aprendiendo todo, para conocer aquello que había decidido hacer. Recuerdo que el primer día era un evento y que iba nerviosisima.

Una de las máquinas de escribir que usa Nuria Herrera para escribir sus poemas en la calle. Fuente: Nuria Herrera.

MK: ¿Qué otro tipo de artes prácticas en tus shows?

NH: Casi siempre juego a la improvisación musical. No suelo preparar demasiado con los músicos y vamos un poco a la aventura. Por ejemplo, tengo un espectáculo de jazz que se trata de hacer esa misma actividad y no acordamos absolutamente nada antes de empezar.

La improvisación para mí ha sido una constante. Lo que hay es una apuesta personal de concebir una intersección entre distintas artes. Suelen ser casi siempre música, poesía, vídeo, imagen y teatro. No leo los poemas, los interpreto. Es una apuesta personal de cómo concebir un poema entre distintas artes.

MK: Incluso tienes un libro de quince poemas escritos en su totalidad en la Cuesta de Moyano, ¿por qué  te lanzas a publicarlo?

NH: Es una forma de evolucionar esta actividad y de comprometerme con lo que me gusta. Me pareció una idea jugosa, atractiva… Es algo experimental porque es un libro escrito íntegramente en la calle, sin retocar, sin corregir, con cinco poemas que he entregado a alguien que me los ha pedido. Están también sin editar, que no es para nada lo habitual dentro de la poesía pero me parece que tiene su valor.

 

Entonces, decido reunir cinco poemas escritos en la Cuesta de Moyano que le he entregado a alguien más todo lo que yo tenía escrito mientras esperaba que alguien me propusiera un tema. Aunque ya había tenido alguna vez ofertas de editoriales nunca me había animado hasta ahora. Yo con el libro tengo algo de lentitud, no me decido a empezar. Esto me animó porque a la par que original era una salida más a hacer algo de lo que me gustaba.

MK: ¿Ahora escribes algo de poesía en solitario, con sosiego?

NH: Escribo algo porque mentalmente no puedo evitar estar escribiendo. Aunque no lo pase a papel es una forma de vida o una manera de mirar el mundo. Sí es verdad que requiere tanta energía y es tan intenso salir a la calle a improvisar tantos días que a veces necesitan descansar un poco de la poesía. Bastante tienes con llevarla encima y que sea tu manera de vivir… pero sí, escribo algo.

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